sábado, 23 de abril de 2011

Como te contaba..

Ella estaba sentada en aquel césped y miraba a su alrededor con asombro. Era un escenario de destellos que iban y venían en un fondo negro. Haces blancos y azules volaban por el cielo, parecían ir al infinito para luego desparecer y dejar ver tras de ellos una nueva estela de luz. No había mas ruido que el que podía provocar el murmullo de su pensamiento.
Parecía que llevar largo tiempo sentada ahí, como esperando a alguien. Tal vez pensé eso al verla con ese vestido, tan distinguido, la hacia resaltar entre la magia del paisaje. Sus cabellos naranjos caían a lo largo de la tela blanca del traje. ¿Y su cara?, no la veía, estaba de espaldas a mi. Yo, oculto tras de un árbol, a gran distancia. No quería que me viera, no aun. La flor que traía en mi mano temblaba de igual forma que mi cuerpo. Hace tiempo no me sentía así de nervioso. ¿Que le diría?. No sabia bien. En realidad, lo único que tenia claro era que quería ver sus ojos.
No se bien que hago aquí. Vengo cuando quiero salir de todo, del mundo. Pero hoy, se que hoy es distinto. Mi corazón me advierte que algo diferente ocurrirá hoy. No espero nada en especial, aunque me vendría bien un poco de compañía.
Seguí mirando las estrellas y las luces a mi alrededor. Cuando de pronto escucho un murmullo cerca mio.
-Vuoi darmi la possibilità di essere con voi?
Me di la vuelta y vi enfrente un par de ojos azul-grisáceo, una mano me extendía una flor.
-Sì. Stay oggi, e molti giorni di più.

viernes, 22 de abril de 2011

De espalda a la Luna, miro hacia el tragaluz..

Durante la soledad de la noche, la oscuridad y el silencio que rodea mi cuerpo, sentí el frío que anulaba mis movimientos. No había mas que mi respiracion en la habitación. No había nadie mas, ni siquiera en mi mente. Era un vacío incontrolable en mi corazón, de esos que ansias llenar aunque sea con luz, efímera, pero existente. Preparado a dormir entre esa nube oscura en la que se había vuelto mi cuarto, me di cuenta de que no estaba solo. Un rayo blanquecino, se sentía como seda en mi rostro, y me acaricio maternalmente para acurrucarme esa noche y conciliar el sueño. Esa noche y muchas mas. Estuvo conmigo fielmente, fría y solemne, distante. Y su imagen, destellaba en mis ojos, cada noche, cada madrugada. Ya no me sentía solo. Mi corazón, como nunca antes, que saciado me sentía en compañía.
La perdí, fue desgraciada mi suerte no encontrarla mas a mi lado. Volví a sentirme sin cobijo. Desamparado. No podía mas que necesitarla denuevo conmigo. ¿Por que se marcho? ¿ Donde esta escondida? ¿ Luna?
Orgulloso, no me sometería mas a requerirla, evite pasar las noches sin compañía, evite tener noches. Ya no me fletaría mas. Salí de mi habitación. Camine a paso firme.. Cuando me dirigía a abrir la puerta de entrada note que se había cerrado. Pase tanto tiempo contemplando la luz de la luna que ni siquiera note como me quede encerrado en mi propia casa. ¿Que podía hacer?. Volví al centro, entre las cuatro paredes de mi hogar.. El sol comenzaba a entrar por las ventanas, pero no podía sentirlo en mi cara. No me sentía con fuerza para levantarme a abrir las ventanas. El viento abrió unas cinco que se hallaban a mi alrededor. Pero no fue suficiente para llenar con aire mis pulmones.  Me sentía moribundo. 
Pobre hombre, débil ser. Recostado en el suelo ya no tiene fe.
Mi mirada se iba hacia cualquier lugar, recordaba en cada momento a la luz que me faltaba.  ¿Que es ese brillo que me quema los ojos? . Puedo sentir otra vez la luz. Era el sol atravesando por un pequeño tragaluz que había olvidado. Que agradable calor caía por mi piel. Que feliz me sentía otra vez. 
Dos. Dos horas estuve disfrutado de aquella plenitud. Pero Sol, caprichoso decides marcharte, tan luego. No sabes cuanto espere sentirme así otra vez. 
Todo se volvió oscuro al atardecer... 
   
Dedicado a J. B. ... " No seas tan cruel, no busques mas pretextos.."